Incendios en la Patagonia: «No podemos actuar como si el caos climático no existiera»

“Hagamos la comunicación antes de desmayarme”, le pide Flavia Broffoni, envuelta en humo y sin dormir, al productor de El Cordillerano Radio de Bariloche.

Flavia es politóloga, escritora y reconocida activista ambiental. Vive en la localidad chubutense de Epuyén y, con todo el cansancio y la tristeza a cuestas, interrumpe por unos minutos el denodado trabajo junto a vecinos autoconvocados en la cara oeste y sur del Cerro Pirque. “El incendio se comió completamente la montaña en el frente del lago. Estuvimos trabajando como parte de una cuadrilla autogestiva; no tuvimos acompañamiento oficial. Estamos sin dormir”, comentó.

El incendio ya impactó entre 3.500 y 4.000 hectáreas en un territorio que es reserva provincial. Según testimonios en el lugar, el cerro se ve como si fuera una brasa enorme que no deja de largar humo sobre el valle. Y este viernes 9 de enero el panorama sigue siendo crítico. “Perdimos uno de los últimos y de los pocos espacios que albergaban algo de lo que este territorio fue originalmente. Se había mantenido bien conservado en términos de biodiversidad y como refugio de muchos animales silvestres”, se lamentó.

El fuego se descontrola por la noche. Foto: IG Flavia Broffoni

Tose por el humo incesante, recupera el aire y continúa: “Es triste ver la falta de priorización que tiene la naturaleza cuando se trata de cuidarla. No había ni una lancha operando en el lago Epuyén para asistir los focos iniciales”, señaló.

El contexto actual es extremo y habilita este desfile casi constante de tragedias ambientales. “En la Patagonia hay un proceso de sequía y aumento de la temperatura promedio que cada año se profundiza en el marco del calentamiento global. No podemos seguir construyendo políticas públicas como si no estuviéramos atravesando este contexto de caos climático”, destacó. Agregó datos relevantes: en esta región llovió la mitad de lo que llovió el año pasado y no nevó durante el invierno. Por eso, que se desatara este infierno era absolutamente esperable.

“No sé cuál fue la causa, pero todos experimentamos el piso crujiente, los pinares descontrolados que aceleran los incendios forestales. Es una situación planificable y, aun así, se siguen habilitando fuegos en contextos de extrema sequía; no hay controles en lugares turísticos…”, apuntó. Y el humo volvió a interrumpir su relato.

Preocupación porque la temperatura no baja. Foto: IG Flavia Broffoni

En el día de su cumpleaños, en 2025, experimentó el terror de tener un incendio muy cerca. Fue un principio de incendio en El Pedregoso, en Epuyén. De hecho, la temporada se adelantó con un foco originado en noviembre por —aparentemente— causas humanas.

Para Flavia el contexto es evidente. Y recordó que el problema no se limita a la Patagonia: Argentina aparece en los mapas de extrema sequía global. “Tenemos que dejar de contemplar la crisis climática como un fenómeno lejano en el tiempo. Lo estamos viviendo y no estamos asumiendo las consecuencias que puede traer este proceso, que es irreversible”, consideró.

La autora de los libros Extinción: La supervivencia de la humanidad en juego y Colapso: ¿Cómo transitar el umbral de los mundos por venir? colaboró junto a otros vecinos y vecinas autoconvocados en las casas de los pobladores del cerro Pirque. En su voz se mezclan tristeza, cansancio y desazón. “No soy optimista”, admite.

«Era una braza gigante», describieron testigos. Foto: IG Flavia Broffoni

En su cuenta de Instagram escribe: «Escuchar al fuego rugiendo. A los coihues centenarios cayendo. A los animales del Pirque gritando. Escuchar las motobombas al palo. Las instrucciones en la radio. Las voces de los pájaros cazados por el calor. Escuchar al colapso es estar en este incendio. Oís al humo en los pulmones. Oís los corazones de tus amigos romperse en mil pavesas…«.

Al complejo panorama generado por la sequía, las conductas de algunos vecinos resultan incomprensibles. En las últimas horas se supo que un trabajador del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) fue atacado por un vecino de El Manso. El trabajador sufrió una lesión en una mano luego de que realizara una advertencia por el riesgo de hacer fuego en medio de los incendios forestales en Chubut. De acuerdo con la información de la Policía de Río Negro, el ataque se produjo el miércoles cuando el brigadista volvía a su casa luego de cumplir sus extenuantes funciones.

Flavia coincide en que la falta de conciencia de la sociedad en este tema es alarmante. Dice que te encontrás con bomberos voluntarios o brigadistas “que lo dan todo” y que cuentan cómo tuvieron que apagar incendios provocados por un asado caprichoso bajo un cipresal, por alguien que quemó basura en la puerta de su casa o por una quema fuera de temporada. Es indignante. “¿Cómo no podemos tener incorporado el cuidado viviendo en este territorio tan delicado, donde un descuido mínimo se convierte en una tragedia de dimensiones apocalípticas? Es un tiempo para estar preocupados y ocupados, porque es inevitable que sigan sucediendo estos eventos”, concluyó con el último hilo de voz.