Creó una app para ayudar a personas en situación de calle y coordinar redes solidarias

Por Daniel Pardo 

Hace 25 años, Beltrán Sobredo empezó a vincularse con personas en situación de calle en Buenos Aires. Hoy, ese recorrido derivó en el desarrollo de Solidarimap, una aplicación que busca conectar, en tiempo real, necesidades concretas con quienes están dispuestos a ayudar.

Oriundo de Gualeguaychú, Entre Ríos, Sobredo recordó que su primer impacto fue ver a personas cubriéndose con cartones para soportar el frío. “Sentí que tenía que hacer algo”, dijo. Así comenzó a participar en recorridas nocturnas junto a iglesias y organizaciones sociales, acercando abrigo y comida durante el invierno.

Con el tiempo, su compromiso fue tomando distintas formas. Una de las primeras iniciativas surgió cuando pensó en mejorar las condiciones de descanso de quienes dormían en la calle. A partir de esa idea, impulsó junto a fábricas la producción de bolsas de dormir especialmente diseñadas: resistentes, con capucha y aptas para el contacto con el suelo.

«Nadie quiere estar en la calle», asegura Beltrán

Sin embargo, la experiencia no estuvo exenta de dificultades. Algunas de esas bolsas eran robadas o revendidas. Lejos de desanimarse, Sobredo reformuló el proyecto y apostó por una alternativa más accesible y sustentable: bolsas de dormir confeccionadas con silobolsas recicladas. La iniciativa articuló a productores rurales que donaban el material, grupos scouts que lo limpiaban y voluntarios que lo cortaban y cosían. Así lograron fabricar y distribuir unas 200 unidades en Buenos Aires, y replicaron la experiencia en Córdoba.

El siguiente paso fue avanzar en soluciones más estructurales. Diseñó refugios portátiles hechos con pallets y recubiertos con silobolsas, e incluso difundió tutoriales para que otras personas pudieran construirlos.

Pero su rol, asegura, siempre fue el mismo: articular. “Nadie que esté en sus cabales quiere estar en la calle. Son personas que están solas”, mencionó y agregó que el verdadero cambio comienza cuando alguien deja de ser invisible.

Para Beltrán es clave la coordinación para llevar adelante el proyecto.

De la asistencia a la tecnología

Con formación y trabajo en el área de sistemas —actualmente se desempeña en un banco y en una embotelladora—, Sobredo empezó a preguntarse cómo podía potenciar ese entramado solidario a través de la tecnología.

Así nació Solidarimap. La aplicación permite que cualquier usuario marque desde su celular el lugar donde se encuentra una persona en situación de calle, agregue información básica y detalle sus necesidades. A partir de ahí, otros usuarios pueden sumarse, coordinar acciones y dar respuesta. La plataforma incluye, además, un chat para organizar la ayuda.

“La lógica es simple: si somos muchos, podemos ayudar de forma concreta a alguien cercano. Pero hace falta coordinación”, explicó.

Una de las primeras experiencias que consolidó esa idea fue el acompañamiento a un hombre llamado Pedro. A través de una red de vecinos, lograron asistirlo y generar un vínculo sostenido en el tiempo. “Nos mandaban fotos compartiendo momentos con él. Se generó una comunidad real”, recordó.

La importancia de ponerse en el lugar del otro

Luis, la historia que no olvida

Entre las muchas historias que atravesaron su camino, hay una que Sobredo menciona con dificultad. Es la de Luis, un hombre que vivía en la calle y que, al recibir ayuda por primera vez, se quebró en llanto. “Nos dijo que hacía cinco años que nadie lo miraba a la cara ni le hablaba”, cuenta.

A partir de ese encuentro, comenzaron a visitarlo semanalmente. Luis tenía un grave problema de salud, agravado por el consumo de alcohol. Con el tiempo, lograron convencerlo de iniciar un tratamiento, lo que implicó incluso la intervención judicial para garantizar su atención.

Sin embargo, el desenlace fue trágico. Luis enfermó antes de poder iniciar el proceso y murió en el hospital.

Días después, Sobredo logró contactar a su familia. Sus hijos pudieron despedirlo en condiciones dignas. “Agradecieron que no haya estado solo en sus últimos días”, señaló.

El equipo crece constantemente

Volver a mirar al otro

Para Sobredo, el problema de fondo no es solo la falta de recursos materiales, sino la ruptura de los lazos sociales. Por eso, insiste en que la clave está en volver a mirar al otro.

“Más allá de la comida o el abrigo, lo importante es reconocerlos, llamarlos por su nombre y ayudarlos a reinsertarse en la sociedad”, sostuvo.

Esa es la apuesta de Solidarimap: transformar la solidaridad individual en una red organizada capaz de generar contención real “Esa es mi utopía”, definió convencido.