Sergio siempre disfrutó de crear con sus manos. De niño, con su primo, se ocupaban con sigilo de robar la llave de la carpintería familiar a la hora de la siesta para ingresar a un fascinante ambiente de aroma a ...
Cuando tenía apenas 5 años, Fabrina vio por primera vez que existía algo magnético en el arte de mezclar cosas. Lo hizo luego de una entretenida mañana de esquí en el Cerro Catedral de Bariloche. Agarró los sobres de mayonesa ...








