Por Lorena Direnzo Después de esa última brazada, Elena salió de la pileta olímpica en Singapur y miró el pizarrón que estaba algo lejos. La tabla era grande, pero no alcanzaba a ver sin sus lentes. Por eso, invitó a ...
Por Lorena Direnzo Después de esa última brazada, Elena salió de la pileta olímpica en Singapur y miró el pizarrón que estaba algo lejos. La tabla era grande, pero no alcanzaba a ver sin sus lentes. Por eso, invitó a ...