Yolanda Kakabadse: «El gran desafío ambiental es el agua y no estamos reaccionando a tiempo»

Para Yolanda Kakabadse, hay algo que ocurre cuando alguien se involucra de verdad en la agenda ambiental: ya no hay vuelta atrás. “Adquirís un virus del que no te librás nunca más”, definió. No importa si el punto de partida es la ciencia, el derecho o la filosofía. Tampoco importa el rol que se ocupe después. “Podés dejar de ser abogado, pero nunca de ser ambientalista”.

Referente global del ambientalismo, la ecuatoriana ha dedicado su vida a la conservación de la biodiversidad, el desarrollo sostenible y a tender puentes entre distintos sectores para enfrentar la crisis ambiental. Exministra de Ambiente de Ecuador, expresidenta de WWF Internacional y actual presidenta de la Fundación Charles Darwin, su mirada combina experiencia y una profunda convicción: el compromiso ambiental no tiene retorno.

“Cuando te dedicás al tema ambiental adquirís un virus del que no te librás nunca más. No importa desde dónde partas: la ciencia, la filosofía o las leyes. Podés dejar de ser abogado, pero nunca dejás de ser ambientalista”, aseguró en el programa Pausa que conduce Vivian ‘Lulú’ Mathis.

Para Yolanda la clave está en el sistema educativo

Lejos de posturas extremas, Kakabadse reivindica los matices. “Nunca fui radical y lo considero una virtud. Hay que ver los grises para encontrar soluciones reales”, sostuvo. En ese camino, destacó un cambio clave en la agenda global: la comprensión de que el cambio climático no es un fenómeno aislado, sino consecuencia directa de la degradación de los ecosistemas. “Hoy empezamos a hablar el mismo idioma. Ya no se puede separar una cosa de la otra”, afirma.

Crisis ambiental y migraciones

Para la especialista, América Latina ofrece ejemplos contundentes de esta relación causa-efecto. Ríos contaminados por la minería, bosques transformados en zonas de pastoreo, ecosistemas degradados. “Eso impacta directamente. Ahora sufrimos inundaciones, sequías, fenómenos que antes no teníamos”, explica.

Pero el impacto no es solo ambiental. “Lo importante es la gente. Hay personas que ya no pueden vivir en sus territorios y se ven obligadas a emigrar. El migrante ambiental es una realidad”, advirtió.

Imágenes de la crisis climática: Ensenada, Mexico.

Kakabadse no duda en responder que el principal desafío hoy es el agua. “Si miramos los Andes, los glaciares se redujeron más de la mitad. Eso afecta a las especies, altera las lluvias y genera cambios mucho más rápidos de lo que estamos acostumbrados”, señaló y agregó que frente a este escenario, es preocupante la lentitud de las respuestas políticas.

“Los cambios avanzan a una velocidad que la dirigencia no logra acompañar. No se está entendiendo que la inversión pública tiene que ser distinta. Hay que prepararse, construir barreras, adaptarse a estos nuevos desafíos”.

En ese sentido, destacó el rol de la educación y la necesidad de formar a nuevas generaciones. “Me encanta ver jóvenes de 18 o 20 años proponiendo soluciones. El problema es la falta de preparación de muchos líderes para enfrentar estos cambios”.

“Se nos está calentando esta inmensa infraestructura natural que es América Latina, y no estamos preparando ni a la sociedad ni a los políticos para actuar ahora”, advirtió. Y eligió una definición para aplicar en este contexto: “Siempre es más barato prevenir que curar”.